¿Por qué nos gusta tanto disfrazarnos para posar en un fotomatón?

March 18, 2017

Está demostrado que la mayoría de las personas sienten cierta incomodidad cuando están delante del objetivo de una cámara fotográfica. Es inevitable, sabemos que nos van a inmortalizar y, en un intento de mostrar la mejor versión de nosotros mismos, perdemos naturalidad y ganamos en postureo. Basta con analizar las instantáneas que realizamos en cualquier photocall para bodas organizado por nuestra empresa para darnos cuenta de que esto es algo que le ocurre a la gran mayoría de los invitados.

Sin embargo, también está más que demostrado que el simple hecho de ponerse una peluca, lucir un sombrero o colocarse unas gafas gigantes, consigue que las personas se vuelvan mucho más atrevidas y desenfadadas. Y lo más importante, que poseen con mucha más gracia cada vez que tienen la oportunidad de ser retratados.

 

No hay fotomatón sin atrezzo para disfrazarse

 

¿Qué extraño poder tendrán sobre nosotros los disfraces para que cambie nuestra actitud de esta manera? Como seguro que habrás notado, no hay fotomatón que se precie que no venga acompañado de atrezzo para que los asistentes al evento en cuestión puedan “disfrazarse” antes de sacarse una foto. Y no es algo casual: estos complementos ayudan a conseguir el extra de desinhibición que nos falta en la vida diaria y nos hacen sentirnos más relajados y protegidos, como si estuviéramos viviendo una falsa identidad y pasáramos a convertirnos en la persona que nuestro disfraz eventual dice que seamos.

 

Por eso el Carnaval, que está a la vuelta de la esquina, es una de las fiestas preferidas por muchas personas que encuentran en esta celebración una forma de desinhibirse, relajarse y disfrutar sin represiones ni vergüenzas.